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Karina Milei siguió desde uno de los palcos el momento de la votación junto con el resto de la mesa política. El rol clave de Patricia Bullrich. Teléfono abierto con el resto del Gobierno y con los aliados para evitar una votación en particular que voltee algunos puntos del proyecto.
Uno por uno: qué senadores votaron a favor de la reforma laboral y quiénes en contra
Luego de más de 12 horas de debate y en medio de un clima de máxima tensión marcado por los disturbios y la represión en las afueras del Congreso, el Gobierno logró pasadas la 1 de este jueves la media sancion del proyecto de reforma laboral. Con 42 votos a favor y 30 en contra, la votación representa un triunfo clave para el oficialismo tras de la seguidillas de derrotas que la oposición le asestó a Javier Milei el año pasado.
El oficialismo pudo alcanzar la aprobación luego de negociar hasta último momento modificaciones al proyecto y terminó cediendo para que los gremios continúen con la facultad de recibir aportes solidarios por parte de los afiliados, aunque sí tendrán un tope del 2%. También se modificó la composición del Fondo de Asistencia Laboral, una creación de Federico Sturzenegger que apunta a financiar las indemnizaciones con el 3% de los aportes patronales que van a la seguridad social. Incluso se permitió incluir como anexo el traspaso de la Justicia Laboral al ámbito porteño.
Pero no fue hasta pasada la medianoche que el oficialismo comenzó a distribuir la versión final del proyecto, una vez que Bullrich se aseguró que estaban todos los cambios necesarios para hacerse con una mayoría inexpungable. A excepción del peronismo y los dos santacruceños que responden al gobernador Claudio Vidal, todo el Senado acompañó la aprobación de la reforma.
Los senadores de la UCR, el PRO y las fuerzas provinciales del Norte y del Sur –incluso la peronista salteña Flavia Royón– salieron en respaldo del Gobierno y aprobaron, con entusiasmo, un proyecto que fracciona vacaciones, crea un banco de horas, recorta el salario ante casos de accidentes fuera del trabajo, disminuye la indemnización, desfinancia al INCAA y modifica el modelo sindical argentino. Bullrich no solo consiguió el apoyo a la ley en general, sino que, uno por uno, fue aprobando en particular todos los títulos de la ley.
Mientras afuera, en la plaza, la Policía reprimía durante la tarde con gases lacrimógenos para desarticular la movilización, adentro, en el Senado, Patricia Bullrich se movía del despacho al recinto y del recinto al despacho. Durante toda la jornada estuvo confiada en que tendría los votos para aprobar la reforma laboral, luego de haber modificado una treintena de artículos días atrás. Solo en algunos capítulos tenía el número fino y buscó a toda costa evitar una votación en particular traicionera. El objetivo de la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza era mostrarle a los hermanos Milei que fue ella quien aprobó, en dos meses, la reforma laboral “más importante de los últimos 50 años”.
“Me voy a ver si tengo los votos”, ironizaba Bullrich cada vez que enfilaba por el pasillo que conectaba el recinto con su despacho, ubicado en el primer piso del Senado. Javier Milei seguía el debate desde la Quinta de Olivos y conversaba, a través del grupo de WhatsApp que comparte con la mesa política del Gobierno, cómo iba el minuto a minuto del poroteo. Santilli se instaló en la oficina de Martín Menem, ubicada del otro lado de Pasos Perdidos, y entraba y salía del Senado, atento a ayudar a Bullrich a terminar de cerrar la letra chica del proyecto. No querían sorpresas.
Y la recompensa llegó pasada la medianoche. En uno de los palcos se instaló Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, junto a Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de la hermana presidencial; Manuel Adorni, jefe de Gabinete; Diego Santilli, ministro del Interior, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y quien ahora tendrá la misión de lograr la sanción de la ley. “Le damos la bienvenida a los miembros del gabinete nacional”, los recibió la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, con una sonrisa socarrona. Karina Milei siguió imperturbable.
La sesión comensó auspiciosa para Bullrich con el número del quórum, pero durante la jornada supo que algunos ítems del proyecto tambaleaban y amenazaban con caerse en la votación en particular. “Los sindicatos están presionado”, admitieron desde el Gobierno, que todavía celebraba haber desactivado la convocatoria de un paro por parte de la CGT.
El mayor reclamo refería a un punto que Bullrich había cedido, en parte, la tarde anterior. A pedido de algunos sindicalistas, el Gobierno había aceptado prorrogar la obligatoriedad de las cuotas solidarias hasta 2028. Había fijado un tope del 2% –es decir que las cuotas que financian a los sindicatos no podían representar más del 2% de los sueldos de los trabajadores– y había fijado que, a partir de 2028, pasarían a ser optativas. Los sindicatos petroleros se resistían y presionaban a los senadores patagónicos, como el santacruceño José Carambia o la neuquina Julieta Corroza, para modificarlo.
Hasta tarde a la noche, el texto final se continuaba discutiendo. El borrador circulaba pero cambiaba a cada hora. Un detalle que destacó el senador de La Cámpora, Mariano Recalde, que interrumpió a uno de los miembros informantes de La Libertad Avanza al comienzo de la sesión para cuestionarle el contenido del proyecto que estaba defendiendo.
“Es un proyecto muy amplio y dijo algo que me hizo ruido. ¿Efectivamente dice, porque no lo leí, si en caso de quiebra del empleador el trabajador puede cobrar directo del FAL (Fondo de Asistencia Laboral)? Hoy no lo dice. Dice que el único titular de la cuenta es el empleador, y el empleador puede cerrar o quebrar y el trabajador no tiene ningún derecho del FAL”, señaló. Recalde se refería al Fondo de Asistencia Laboral, una creación de Federico Sturzenegger que apunta a financiar las indemnizaciones con el 3% de los aportes patronales que van a la seguridad social.
El Gobierno, que seguía el desarrollo de la sesión minuto a minuto, aprovechó para recortar el video y acusar a Recalde de no haber leído el proyecto de ley. Hasta el presidente tuiteó el video recortado diciendo “Esto es el kirchnerismo”. Pero Recalde se refería a no haber encontrado ese detalle en el artículo, no al texto completo.
Bullrich aceptó muchos cambios en los últimos días con el objetivo de ofrecer, sin fisuras ni capítulos caídos, una postal de control político del Senado. Modificó el cálculo del financiamiento del FAL y distinguió entre grandes y pequeñas empresas. Eliminó el artículo que bajaba las alícuotas del impuesto a las Ganancias, que los gobernadores habían cuestionado por desfinanciar a las provincias. Pateó el desfinanciamiento del INCAA para 2028 y dilató la derogación del estatuto del periodista para 2027. Eliminó la posibilidad de depositar el sueldo en billeteras virtuales y fijó en 6% los aportes patronales a las obras sociales de los sindicatos.
Esta estrategia no cayó bien en todo el Gobierno, en donde un sector más duro pujaba por no hacer tantas concesiones. “Aceptó demasiados cambios. Le manejaron la negociación los radicales”, masculló un dirigente libertario, quien deslizó que el proyecto se podría haber aprobado igual sin necesidad de tantas modificaciones.
Bullrich, sin embargo, quería dar una demostración de fuerza y aprobar la ley con el mayor apoyo posible. Y, con estos cambios, logró anotarse el apoyo de los 10 radicales, quienes habían tenido una dura discusión interna respecto a la decisión de si acompañar el título que elimina el estatuto del periodista a partir de 2027 y el desfinancia el INCAA. Hubo rispideces, pero finalmente todos decidieron votar a favor.
“Es una ley que le va a permitir a muchas gentes gozar vacaciones, gozar de un aguinaldo, gozar de horas extras. Porque el problema de desinformación que hace la izquierda es el desinformar para atemorizar. El trabajador quiere que le vaya bien a su empresa para que a él le vaya bien”, argumentó la radical santafesina Carolina Losada, en línea con la línea discursiva de Bullrich.
El proyecto, sin embargo, habilita el fraccionamiento de vacaciones, elimina el aguinaldo en el cálculo de las indemnizaciones y abre la puerta a eliminar las horas extra con el establecimiento del banco de horas.
El peronismo fue el único bloque que tomó la palabra para cuestionar el proyecto de ley. Incluso los díscolos de Convicción Federal, que están enemistados con Cristina Fernández de Kirchner y a veces votan con el Gobierno, adelantaron su rechazo tajante al proyecto de ley.
“Es una pena que el peronismo, que tiene al trabajador como columna vertebral, no haya podido estar a la altura de las circunstancias y haya impulsado su reforma laboral. El peronismo no dio respuesta, y no podemos negar la realidad: hace años que este sistema laboral quedó obsoleto”, cuestionó la jujeña Carolina Moises, a quien CFK suspendió del PJ local, y agregó: “Pero esta ley no sirve para generar empleo. Se dijeron barbaridades, esta ley es absolutamente destructiva”.
Sobre el final, sin embargo, aprovechó para dejar un mensaje interno: “Hace un mes sigo aguantando una campaña espantosa de unos compañeros tratando de manipular mi decisión. Tratando de presionarme con aprietes espantosos. Han llegado hasta expulsarme del partido al que represento por las decisiones que tomé en este Senado. No les tengo miedo”, exclamó.
Con ese peronismo tensionado puertas adentro, y con una amplia mayoría elaborada quirúrgicamente, Bullrich consiguió al final de una jornada extenuante entregarle a Milei la media sanción de la reforma laboral. Ahora la discusión pasa a Diputados, donde el poroteo previo anticipa nuevas negociaciones para el Gobierno. El objetivo oficialista es sancionar la ley sin cambios para evitar que vuelva al Senado. La meta final es que el Presidente presente la reforma laboral como una victoria histórica en su discurso del 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa.
MCM/MC

Detalles de los puntos centrales de la ley de modernización impulsada por Javier Milei que ya obtuvo media sanción del Senado.
El proyecto de modernización laboral que aprobó el Senado y fue girado a Diputados, con el respaldo de la Libertad Avanza y dialoguistas, reforma el sistema de indemnizaciones, de horas extras, permite el acuerdo por empresa y rebaja los aportes patronales para incentivar la contratación de empleo.
Los puntos centrales de la iniciativa que sancionará el Senado son los siguientes:
-Se permite el convenio por empresa y establece que uno del ámbito mayor no puede modificar ni disponer el contenido de convenios de ámbito menor.
-Al vencer el convenio colectivo de trabajo habrá un año para negociar las cláusulas, imita la vigencia de los convenios colectivos una vez vencido su plazo, así como también establece un plazo de 1 año desde la promulgación de esta ley para que se convoque a las partes.
-Las asambleas se podrán realizar mediante la autorización previa del empleador.
-Las indemnizaciones tendrán un tope de un salario promedio del convenio por año trabajado, donde se excluyen el aguinaldo, los bonos, premios y otros rubros especiales que no sean mensuales. La base de cálculo debe ser la mejor remuneración mensual, normal y habitual percibida durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios si este fuera menor.
-El monto de la indemnización no puede exceder tres veces el salario mensual promedio previsto en el convenio colectivo aplicable, excluida la antigüedad.
-Para quienes no estén bajo convenio colectivo, se aplica el tope del convenio más favorable del establecimiento.
-La indemnización no puede ser inferior al 67% de la remuneración mensual normal y habitual, y nunca menor a un mes de sueldo.
-La percepción de esta indemnización implica la extinción definitiva de cualquier reclamo judicial o extrajudicial vinculado al despido, excepto las acciones basadas en delitos penales.
-Se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para solventar los despidos para aquellas firmas que no puedan afrontar esos despidos, que estará financiado con el aporte del 1% de las contribuciones de las grandes empresas que destinan el Anses, y el 2,5% de las grandes empresas.
-En caso de muerte del trabajador, los beneficiarios (cónyuge, conviviente, hijos menores o con discapacidad o, en su defecto, otros familiares directos) tienen derecho a una indemnización igual a la de despido.
-En caso de sentencia judicial condenatoria por indemnizaciones laborales, el empleador puede abonar el monto en cuotas: para grandes empresas, el máximo permitido es de 6 cuotas mensuales consecutivas; para micro, pequeñas y medianas empresas, hasta 12 cuotas mensuales consecutivas. Estas cuotas deben ser ajustadas conforme a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) más una tasa de interés anual del 3%.
-Cuando el contrato es a plazo fijo y el despido se realiza antes del vencimiento, la indemnización se calcula considerando la antigüedad que se habría acumulado hasta el final del plazo original.
-Se crea una banco de horas para compensar las horas extras con francos compensatorios u otro sistema, siempre respetando los descansos mínimos legales.
-Permite compensar una jornada mayor en determinados días con una menor en otros, siempre que no se supere el máximo legal de la semana o el que determine el régimen laboral específico, ya sea por ley especial o por convenio colectivo.
-La prestación de horas extras debe ser voluntaria, contar con límites claros y un sistema de control que permita registrar las horas trabajadas y las disponibles para el goce del trabajador.
-El régimen debe respetar los descansos mínimos exigidos por la ley, con el objetivo de garantizar la protección y el beneficio del trabajador.
-La jornada reducida solo podrá implementarse cuando así lo dispongan las leyes vigentes, los contratos individuales, los Convenios Colectivos de Trabajo o acuerdos colectivos firmados con la representación sindical.
-Siempre deben respetarse los descansos mínimos de 12 horas entre jornadas y de 35 horas para el descanso semanal.
-Las vacaciones se podrán realizar entre el 1 de octubre y el 30 de abril y se podrán fraccionar pero debe cumplir siete días.
-Trabajadores y empleadores pueden, por mutuo acuerdo, disponer el goce de vacaciones fuera del período establecido.
-La fecha de inicio de las vacaciones debe ser notificada por escrito al trabajador con una antelación no menor a 30 días.
-Cuando las vacaciones no se otorgan de manera simultánea a la totalidad de los trabajadores de un establecimiento y se acuerdan en forma individual o por grupos, el empleador debe organizarlas de manera que cada uno goce de sus vacaciones, al menos una vez cada tres años, durante la temporada de verano.
-Se mantienen los aportes voluntarios y obligatorios de los trabajadores a los gremios, pero con un tope del 2%.
-Las obras sociales sindicales mantendrán el aporte del 6% de las empresas, en lugar del 5% como proponía el Gobierno.
-Los bancos serán los únicos autorizados a poder pagar los sueldos y se descartó que puedan cumplir esa función las billeteras virtuales.
-Se traspasará la Justicia nacional laboral a la ciudad de Buenos Aires
- Establece una serie de requisitos de validez para los certificados médicos que justifiquen las inasistencias por enfermedad o accidente inculpable.
-Ante la discrepancia de certificados médicos entre la empresa y un trabajador se podrá pedir una junta médica
-Habrá incentivos para aquellas empresas que contraten nuevo personal, que podrán tener rebaja de contribuciones patronales
-Se crea un nuevo Régimen de Inversiones para las pequeñas y medianas empresas para nuevos emprendimientos, con beneficios de amortización de Ganancias e Iva.
-Se denomina a los repartidores como “prestadores independientes” sin relación de dependencia, aunque las empresas tendrán que contratar seguros de accidentes, y brindar capacitación a esos trabajadores.
-Se derogan impuestos internos a las embarcaciones, aviones, automóviles, celularesy productos santuarios, pero estableciendo obligaciones para las empresas como seguros de accidentes, capacitación en seguridad vial y transparencia en bloqueo
Establece un régimen de servicios privados de movilidad de personas y/o reparto a través de plataformas tecnológicas, en el cual establece los derechos y obligaciones de los prestadores independientes, así como las obligaciones de las empresas dueñas de las plataformas.
Con información de NA

A los 20 senadores que representan a La Libertad Avanza, se le sumaron 10 de la UCR, 4 del PRO y 8 de aliados para llegar a los 42 que votaron a favor del proyecto. En contra levantaron la mano los 20 de Unión por la Patria más 10 de otros partidos.
En una sesión maratónica que culminó en la madrugada, el Senado de la Nación otorgó media sanción a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El tablero final arrojó un contundente 42 a 30, superando el umbral de 37 votos necesarios y habilitando el giro a la Cámara de Diputados, donde el Ejecutivo buscará la sanción definitiva antes del 1° de marzo.
El oficialismo logró abroquelar a su tropa de La Libertad Avanza y tejió una coalición heterogénea con el apoyo clave del PRO, la gran mayoría de la UCR y bloques provinciales como el Frente Renovador de la Concordia y Unidad Federal.
A continuación, el detalle nominal de la votación:
El bloque del “Sí” reunió a libertarios, macristas, radicales y peronistas disidentes.
El rechazo fue liderado por el kirchnerismo, acompañado por bloques provinciales patagónicos y del norte.
Con información de NA.
IG

La Libertad Avanza (LLA) consiguió sumar, como un anexo de la ley, el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, a pesar del reclamo de la oposición, que sostenía que para ese tema en particular debería haberse ampliado el temario de las sesiones extraordinarias.
Patricia Bullrich no transpiró ni una gota para conseguir quórum. Minutos después de que sonara la chicharra, el Senado dio comienzo a la sesión para tratar la reforma laboral con la presencia de unos 40 senadores libertarios y aliados. Solo el peronismo y dos senadores santacruceños se negaron a dar quórum. Un espaldarazo para la jefa del oficialismo en el Senado que pretendía también que se apruebe el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires.
Las primeras columnas sindicales estaban comenzando a llegar a la plaza del Congreso cuando el Senado, pasadas las 11 de la mañana, dio comienzo a la sesión para aprobar la reforma laboral de Javier Milei. El día anterior, Bullrich se había asegurado el número al introducir una treintena de modificaciones al proyecto oficial, barriendo con gran parte de la redacción que había introducido el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. “El Gobierno escuchó a todos y equilibró el proyecto para que todos sientan que tuvieron una participación. Es la reforma más importante de los últimos 50 años de historia”, se jactó la senadora libertaria, antes de ingresar al Congreso.
Bullrich había logrado negociar, con ayuda del radicalismo, un proyecto de ley que le permitiera garantizarse unos 40 votos cuando llegara el momento de la votación. Le había eliminado el artículo que bajaba las alícuotas del impuesto a las Ganancias, que los gobernadores habían cuestionado por desfinanciar a las provincias. Había pateado el desfinanciamiento del INCAA para 2028 y dilatado la derogación del estatuto del periodista para 2027. Prorrogó la obligatoriedad de las cuotas solidarias a los sindicatos hasta 2028 y dejó firme el 6% de aportes patronales para las obras sociales. Eliminó, a su vez, la posibilidad de depositar el sueldo en billeteras virtuales.
Fue una negociación doble. Por un lado, con Luis Caputo y Sturzenegger, el ala más dura del Gobierno, y, por el otro, con los senadores aliados. Y se consiguió, así, el compromiso de que todos ellos votarían la ley a la medianoche, cuando se esperaba que finalice el debate.
Pero no solo eso. Bullrich se sentía tan confiada de tener el número que a último momento incluyó el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad como un anexo a la ley, ya que no pudo meterlo como proyecto aparte debido a que este tema no estaba en el temario de sesiones extraordinarias.. El proyecto de reforma laboral incluyó, en el artículo 91, que la Justicia Nacional del Trabajo mantendrá su vigencia sólo hasta que se apruebe el acuerdo de transferencia de competencias y que, una vez aprobado, todos los juicios en trámite pasarán a la Justicia porteña. No solo los futuros.
La Nación y la Ciudad firmaron, hace un par de días, un convenio en el que se habilita transformar las competencias de la Justicia laboral y está a la espera de que lo apruebe el Congreso.
El traspaso de la Justicia laboral a la Justicia porteña es un viejo sueño de los estudios jurídicos ligados al sector empresario, que siempre se quejaron de que el fuero nacional fuera demasiado proclive a los intereses de los sindicatos. El traspaso a la Justicia local de CABA representa, para la oposición, una maniobra que apunta a dejarle al macrismo el control sobre todas las causas laborales de la Ciudad.
MCM

La movilización convocada por la CGT terminó con un fuerte operativo policial y al menos 22 apresados. Organizaciones sociales y de derechos humanos exigen la liberación de quienes siguen presos.
La movilización contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei terminó con un duro saldo represivo, que incluyó detenciones arbitrarias, personas heridas y denuncias por violencia policial, mientras continúa el reclamo por la liberación de quienes siguen privados de su libertad, entre ellos un fotógrafo platense que cubría la protesta y un trabajdor del INDEC.
La jornada se desarrolló frente al Congreso Nacional, en el marco de la marcha convocada por la CGT contra el proyecto oficial que avanza sobre derechos laborales y busca flexibilizar indemnizaciones, jornadas y otras garantías históricas. Miles de trabajadores, jubilados, organizaciones sociales y partidos políticos se concentraron desde horas del mediodía. Sin embargo, la movilización quedó rápidamente eclipsada por episodios de violencia y enfrentamientos en los alrededores del vallado dispuesto por las fuerzas de seguridad.
Tras esos incidentes, se desató un operativo represivo de gran magnitud, con gases lacrimógenos, balas de goma y el avance de motos de la Policía Federal sobre manifestantes. Según un conteo de la CORREPI, al menos hubo 22 personas detenidas. Desde las fuerzas se informó 20 personas detenidas por parte de la Policía de la Ciudad y dos por parte de las fuerzas nacionales, en paralelo a decenas de demorados.
Entre quienes fueron arrestados y a quienes se les imputan cargos como “atentado”, “resistencia y lesiones”, “incendio” u “otros” figuran: Julián Catalano, Francisco Masilla, Tripolli, Marcelo Olvera, Nicolás Viña (el fotógrafo), Adrián Jorge Montiel, Carlos Agusto Ruiz, Juan Manuel Reichenbach, Maximiliano Javier Melgar, Gastón Ezequiel Reyes, Raúl Alberto Bande, Jorge Euclides Nieto, Lila Amanto, Claudio Garro, Ayelén Portale, Sabina Neuman, Leonidas Orquera, Corina González, Félix Américo Maldonado y Agustín Sánchez Tomás.
Entre las organizaciones sociales, como UTEP, denunciaron que al menos diez personas continuaban presas “sin causa” en una comisaría del barrio de Barracas, mientras que la Comisión Provincial por la Memoria elevó un reclamo al indicar que hay alrededor de 60 detenidos relevados tras los enfrentamientos. Una de las personas detenidas fue Emilio Salgado, trabajador del INDEC, “cazado” mientras estaba sobre un árbol en la plaza.
La detención de Nicolás Viña, el joven fotógrafo de La Plata, generó un fuerte repudio de sindicatos de prensa y colectivos de periodistas, que exigieron su liberación inmediata y denunciaron un ataque al derecho a la información y a la libertad de expresión. Se trata de un estudiante de fotografía en la Facultad de Artes de la UNLP y afiliado al SiPreBo.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, defendió públicamente el accionar policial. En sus redes sociales confirmó que dos personas fueron detenidas por agredir al personal policial, además de mencionar que varios efectivos, incluidos tres de Gendarmería y uno de la Policía Federal, resultaron heridos durante los enfrentamientos. La ministra insistió en que las manifestaciones “deben desarrollarse de manera pacífica” y advirtió que “quienes atacan a las fuerzas enfrentarán todo el peso de la ley”.
MC