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El Presidente, como en casa en el Council of the Americas. "Sorete" y "mierda", omnipresentes en el habla. Un círculo endogámico y ensimismado en su lucha para que no regrese "el populismo". Las terminales del estratega caído en Bolivia.
Un tono monocorde “promercado” prevaleció desde siempre en la cita anual del Council of the Americas (COA), aunque sin resignar del todo una pretensión de “pluralidad” de la que hacía gala en años kirchneristas Susan Segal, presidenta de la organización estadounidense creada hace más de seis décadas para fomentar el diálogo empresarial en América Latina.
Con el correr del gobierno mileísta, el rasgo plural se esfumó por completo. El jueves pasado, desfiló por el salón Versailles del Hotel Alvear un elenco de ministros, empresarios y gobernadores que celebraron “el rumbo”. ¿Matices? De escasos a nulos.
Antes del cierre a cargo de Javier Milei, las verbas más encendidas no fueron las de funcionarios de Casa Rosada, sino las del jefe de Gobierno de CABA, Jorge Macri, y el titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, cada año más poseído por un fervor oficialista. Segal tampoco se quedó atrás.
El Soez puso un broche final con un discurso fiel a su impronta, anegado por las palabras “mierda” y “sorete”. Milei hizo un despliegue de su inagotable odio y datos tergiversados o inventados, sin reproches de la concurrencia.
El Presidente se siente como en casa ante estos auditorios, aunque aplaudan sus groserías con un creciente desgano. Hace tres años, en su primera participación como orador en el CoA, las cosas fueron distintas: jugó claramente de visitante. El panelista de la tele acababa de ganar las primarias presidenciales y la elite que más factura en el país se acercó a conocerlo en persona.
El candidato de La Libertad Avanza no era el preferido de un círculo rojo que había optado en su inmensa mayoría por Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, los contrincantes de la primaria de Juntos por el Cambio. Las urnas descolocaron a la alianza conservadora y hubo que oír de primera mano al ultra que prometía prender fuego el Banco Central y dar vía libre al comercio de órganos. ¿A qué estaba dispuesto ese propalador de insultos que arremetía contra “la casta” y los “empresarios prebendarios”?
Aquel mediodía del jueves 23 de agosto de 2023 en que Milei se precipitó en el salón junto a su hermana Karina, Victoria Villarruel, el banquero Juan Nápoli y un puñado de allegados, su exempleador en Aeropuertos Argentina, Eduardo Eurnekián, actuó de anfitrión. Bettina Guardia de Bulgheroni, esposa de Alejandro, accionista y jefe de Pan American Energy, le reservó a Karina una silla a su lado. Nació una relación personal que se mantiene firme hasta hoy. José Luis Manzano, naturalmente próximo al peronismo, mostró algún gesto incómodo cuando el Milei de 2023 llamó “héroes” a los empresarios evasores. El copropietario de Edenor sabe de las consecuencias económicas y políticas del desfinanciamiento premeditado del Estado. Marcelo Figueiras (Laboratorios Richmond) y Mauricio Filiberti (Transclor, Edenor) fueron dos de los dueños que eligieron la discreción de las filas más retrasadas del salón, acaso por percibirse asociados al gobierno de Alberto y Cristina. No fue el caso de Claudio Cesario (Asociación de Bancos de la Argentina), Marcos Pereda (Sociedad Rural) y Eduardo Elsztain (IRSA), quien apenas Milei terminó su discurso inaugural, se puso en la fila para saludarlo.
Los accionistas o sus delegados volvieron a decir presente el jueves pasado. La distancia se había acortado hasta desaparecer, a golpe de facturación. Los ingresos de los que se dedican a gas, petróleo, electricidad, bancos y agro se multiplicaron, y sus impuestos bajaron. Consiguieron leyes soñadas, “que ni los militares se animaron a hacer” (Milei dixit), y apuestan todo a “no volver atrás”. Predomina la confianza de que “el modelo” llegó para quedarse. Uno de los principales oradores del foro, a las puertas del salón principal, citaba que en Neuquén —la única provincia de las 23 que exhibe números positivos de empleo, salario y actividad— la popularidad real de Milei alcanza el 50%, y ello explica la adhesión del gobernador neuquinista Rolando Figueroa al Presidente, que se traduce en apoyos parlamentarios y generosos RIGIs para la actividad petrolera.
Entre los ganadores del modelo, curiosamente se encuentran varios de quienes se mostraron distantes tres años atrás. Edenor, la firma de la que participan Manzano, Filiberti y Daniel Vila, acaba de adquirir Metrogas y va por más. Sus accionistas suman negocios en minería, petróleo y medios. La adhesión de Bettina Bulgheroni cobró vuelo e impulsó junto a Luis Majul la radio El Observador como caballito de batalla del mileísmo. De Techint, el grupo definido por el mandatario como “hijos de puta” que “tienen que quebrar”, acudieron ejecutivos del brazo ganador (gas y petróleo) y prefirieron un segundo plano los de ingeniería, siderurgia y obras de infraestructura, en plena crisis.
Por supuesto, ejecutivos de Marcos Galperín se apersonaron en el Alvear. Escucharon como música para sus oídos las explicaciones de Milei sobre los “zurdos que no se bañan” y los periodistas con deficiente coeficiente intelectual que difunden “idioteces” sobre el endeudamiento de las familias. “Nadie les puso una pistola en la cabeza” a deudores que se avivaron para hacerse de televisores antes del Mundial “y dejaron de pagar”, como el Presidente denunciaría un día después, en Rosario. En tándem, Galperín continuó difundiendo fake news en redes que desmintieran que los préstamos de Mercado Libre tienen un costo financiero de hasta 1.300%, y esparcir alabanzas racistas a la Sudáfrica del apartheid. Tal para cual.
Es tal el grado de endogamia entre los hombres de grandes negocios, que hasta Gustavo Weiss, de la Cámara de la Construcción, pide la continuidad “del modelo”. La actividad de su sector bajó 20% y 130.000 empleos en tres años.
No se asoman voces críticas a este tipo de encuentros. No hay empleados públicos, cuya destrucción salarial fue reivindicada por Milei como un objetivo de gobierno. Ese conjunto de indeseables incluye a docentes de las universidades públicas que forman a empleados de las empresas y a agrimensores y operarios estatales dedicados a trazar caminos, puertos e infraestructuras para “mejorar la competitividad”. Nadie alza esa voz. No hay lugar para “locas de los pañuelitos verdes” que expliquen que no existe tal “pasión por asesinar niños en el vientre de la madre” y que es un absurdo atribuir la baja natalidad a la interrupción legal del embarazo, ni mucho menos representantes políticos del mal absoluto, “el populismo”, esa pesadilla a desterrar.
Puertas afuera del salón Versailles y en reserva, surgen disonancias. Ser testigo de semejante violencia verbal abochorna a cualquiera. “Es un estilo que no comparto, pero expresa una convicción”. Hay quienes prefieren “mas institucionalidad, para que las reformas perduren”. El precio del dólar, la velocidad de la apertura comercial y “mayor sustentación política” son siempre temas a conversar, con mayor o menor franqueza. Los sueldos y las jubilaciones mínimas no paran de caer, crece la mortalidad infantil, las infraestructuras se desmoronan y provincias enteras se narran inviables. Es duro, pero hay que hacerlo, peor es la inflación“. Los optimistas citan que no están solos: las tres calificadoras de riesgo acaban de mejorar la nota crediticia de Argentina y emiten informes en los que predicen que ”el riesgo político“ (una victoria peronista) es ”bajo“. Preguntar cuánto influyó en el 211% de inflación de 2023 el hecho de que el futuro Presidente llamara a desprenderse de los pesos, ”ese excremento“ y la posterior maxidevaluación, despertaría miradas inquisidoras por sospecha de ”kuka“. Es hora del sacrificio (del prójimo). Nadie esboza un matiz en voz alta, porque el riesgo de ser llamado ”sorete“ en cadena nacional y algún otro mecanismo más sofisticado son aleccionadores.
En simultáneo, cayó Fernando Cerimedo en Bolivia.
Todo apunta a que el “estratega digital”, convertido desde 2025 en monje negro del gobierno boliviano, intentó asesinar a su pareja.
Las usinas oficialistas describen ahora a Cerimedo como banal, charlatán y “ladri”. Extorsionador, inescrupuloso y traidor. Estafador, busca y gil. Probablemente le quepan todos esos piropos, pero ninguno desmiente su papel central en la trama del ascenso de Milei al gobierno y su fiel representación del ciclo ultraderechista. Son abundantes las pruebas de la vinculación de Cerimedo con la carrera política de Milei, con el sitio La Derecha Diario como trinchera. El Presidente se sabe atrapado en esas constancias. Mientras el mandatario hace difundir que la relación con su gurú estaba quebrada hace tiempo, da rienda suelta en redes sociales a la teoría de que la víctima, Nadia Beller, perpetró un autoatentado.
Las usinas oficialistas describen ahora a Cerimedo como banal, charlatán y ladri. Extorsionador, inescrupuloso y traidor. Estafador, busca y gil.
A Milei le ocurre con Cerimedo algo similar a lo que lo inmoviliza ante el presunto estafador de $LIBRA Mauricio Novelli, José Luis Espert, Diego Spagnuolo y Manuel Adorni. Desenfrenado para el agravio, se revela prudente al extremo a la hora de hablar de personajes que lo rodearon en lúgubres oficinas y veladas en Olivos a las que pocos tuvieron acceso. Esos personajes ejemplares exponen a los Milei ante el mundo como artífices de cuanto fraude esté a su alcance, pero los Hermanos quedan paralizados, como si temieran mover una palanca para despegarse y que estalle todo por el aire.
Cerimedo es socio en La Derecha Diario de Javier Negre. Este español sórdido, condenado en su país por difundir noticias falsas, en 2024 compró 50% de ese sitio, cuando se alejó Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital de Casa Rosada y letrina en X a través de la cuenta Juan Doe.
Cerimedo y Negre aceleraron su expansión en América Latina con La Derecha Diario como vehículo de difamación y fake news para combatir al “comunismo”, pero también para resolver pujas internas de los anticomunistas más radicalizados. Así llegaron a ser contratados por gobiernos y opositores del continente y España, y a tener acceso privilegiado al club Trump. El rastro de Cerimedo se encuentra en los premios de cartón que organizaciones del inframundo trumpista entregaron a Milei en Miami, San Pablo y Madrid. ¿Parece demasiado? Una vez más, lo cutre y el poder real se dan la mano.
Negre hace alarde de su llegada a empresarios de primer orden que estaban en el Council of the Americas en el Alvear. Algunos de estos lo niegan o lo restringen a una relación meramente personal, no comercial.
El pasado ilumina el origen de las terminales políticas de Cerimedo en el ascenso de Milei.
A mediados de octubre de 2022, Brasil se encontraba en pleno proceso electoral, en medio de la primera vuelta y el ballottage que disputarían Lula da Silva y Jair Bolsonaro, mientras el gobierno de Alberto Fernández y Cristina transitaba su eterna crisis. Las derechas argentinas se aprestaban a organizar su oferta presidencial, con la posibilidad de aunar fuerzas para garantizar la victoria. Los duros del PRO apostaban a la reelección del militar golpista brasileño y se esperanzaban, para la arena local, con un acuerdo con Milei. El diputado-panelista era entonces un precandidato presidencial no oficializado y cabeza de un rejunte de ultras sin organicidad, por el que pocos apostaban a él como ganador, pero sí como socio.
Cerimedo, contratado por los Bolsonaro, puso su departamento en el edificio Chateau de Puerto Madero para una cumbre. Fue el 13 de octubre de 2022. A la cita acudieron Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del entonces presidente de Brasil, y Ramiro Marra, Nahuel Sotelo, Carolina Píparo y el tuitero Ezequiel Acuña (hoy titular de Nucleoeléctrica Argentina). Por el macrismo, la evangélica Dina Rezinovsky, el exdiputado neuquino Francisco Sánchez y el antiizquierda y antifeminista Joaquín de la Torre.
Todos mostraron admiración por Donald Trump y Bolsonaro. Con vista a la reserva ecológica y el Río de la Plata desde el oneroso departamente de Cerimedo, esperaron la llegada de Milei o Patricia Bullrich, que no se concretó. Otro comensal de la noche fue Miguel Ángel Pichetto, impulsor principal de lo que definía como la “derecha nacional”. Es el mismo peronista que hoy postula a Cristina a la Presidencia.
SL

El consultor habría operado hasta ahora como enlace en las sombras de la cumbre de presidentes de derecha que el Gobierno quiere hacer en Buenos Aires, previa a la primera vuelta electoral en Brasil. Su caída también reabre sospechas sobre el financiamiento de un banco de desarrollo continental, además de exponer los vínculos libertarios en Brasil, Honduras, El Salvador y EE.UU.
Fernando Cerimedo entró más de diez veces a la Casa Rosada y la última vez lo autorizó Santiago Caputo
“Pasó porque hubo dirigentes valientes, pero también porque hubo equipos dispuestos a hacer el trabajo incómodo. El trabajo que muchas veces no se ve. El trabajo de soportar operaciones, ataques mediáticos, causas armadas, campañas de desprestigio y demonización pública”. Las palabras que escribió Fernando Cerimedo el 31 de mayo en su única nota firmada en su propio medio La Derecha Diario, tienen otro sonido ahora que el exasesor de los presidentes Javier Milei, Rodrigo Paz (Bolivia) y Nasry Asfura (Honduras) está tras las rejas. En aquella columna intentó venderse como un eslabón clave en la estrategia de la nueva derecha latinoamericana: “Los consultores no crean el enojo social. Solamente le dan voz”, escribió, y agregó que “la nueva derecha latinoamericana no nació por casualidad”.
Lejos está su detención en Bolivia, acusado de tentativa de feminicidio contra su pareja en aquel país, la abogada Nadia Beller, de ser un mero caso de feminicidio. Tiene fuertes ribetes políticos y hasta diplomáticos. Es que Cerimedo habría sido uno de los operadores centrales detrás de un proyecto que Milei viene alentando desde hace meses: una cumbre de mandatarios de derecha latinoamericanos en Buenos Aires, antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, prevista para el 4 de octubre.
Según pudo reconstruir elDiarioAR de al menos dos fuentes distintas, entre los invitados que Cerimedo ayudaba a coordinar para que aterricen en Buenos Aires figuraban el propio Paz, la peruana Keiko Fujimori, el ecuatoriano Daniel Noboa y el colombiano Abelardo de la Espriella. El objetivo del evento –que nunca se confirmó, pero que todavía no está descartado– no solo es mostrar a Milei como líder de un bloque regional “azul”, como lo pintó el canciller Pablo Quirno, sino que sea la plataforma internacional de la campaña del senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y retador principal de Lula da Silva en la antesala de la definición electoral brasileña.
En esa trama Cerimedo era una especie de sherpa en las sombras, dado sus contactos continentales. En Cancillería el encargado formal para el armado del bloque sería Juan Navarro, subsecretario de Política Exterior. El funcionario no respondió los mensajes de este medio.
Antes de recalar en Bolivia, Cerimedo estuvo en las campañas de Milei, de los Bolsonaro y de Asfura, aunque con distinta intensidad. “Su inmersión más seria fue la de Bolivia; en Brasil se pegó al hijo de Bolsonaro y en Honduras pululó por varios lados, desde hacer algo de redes a colaborar en la fiscalización”, comentó alguien que trabajó con él fronteras afuera de la Argentina. En el país, aunque el Gobierno dice por lo bajo que no tiene relación con el universo mileísta desde la victoria en 2023, lo cierto es que Cerimedo ingresó a la Casa Rosada al menos 13 veces en el primer semestre de 2024, según reveló elDiarioAR. Además el mandatario libertario nunca dejó de repostear en X las feaknews de La Derecha Diario.
El proyecto de la cumbre no es un hecho aislado. Forma parte de un patrón de acercamientos que el Gobierno viene tejiendo en los últimos meses: en julio, el asesor presidencial Santiago Caputo –el último que autorizó el ingreso de Cerimedo a la Casa Rosada en junio 2024– es también dueño de una agenda diplomática paralela a la Cancillería: recibió en Balcarce 50 a Luis Galarreta, vicepresidente electo del Perú en la fórmula de Keiko Fujimori, para profundizar la alianza regional. Luego Milei viajó a Lima para respaldar a Fujimori y estar en su asunción.
En las próximas semanas el Presidente tiene previsto un nuevo viaje a Estados Unidos para hacer campaña a favor de Donald Trump de cara a las elecciones de medio término norteamericanas. Dicho mitin en Mar-A-Lago está organizado por la empresa norteamericana Latino Wall St, asociada a La Derecha Diario, de la que Cerimedo es socio –o fue hasta hace pocos días– del español Javier Negre. En la primera edición de la Gala Prosperidad Hispana, en febrero pasado, Cerimedo recibió el premio a “consultor del año”. Según organizadores consultados por elDiarioAR, el nuevo evento agendado para octubre con la presencia de Milei sigue confirmado.
Sobre ese entramado continental se montó, en los últimos días, una sospecha sobre el financiamiento a Cerimedo. Ernesto Giraldes, un abogado boliviano cercano al consultor, había asegurado que la CAF –el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe– pagaba por la consultoría que su cliente le brindaba a Rodrigo Paz. La entidad lo desmintió a través de un comunicado el miércoles: “Ante versiones periodísticas que circulan en medios y redes sociales de Bolivia, CAF aclara que el señor Fernando Cerimedo no ha mantenido ni mantiene ningún vínculo contractual, de consultoría ni de asesoría con la institución”, sostuvo el banco, que remarcó su “respeto a los procesos internos y las decisiones soberanas de cada Estado miembro”.
Pero el viernes la CAF volvió a estar en el foco a partir de un manuscrito de Cerimedo que mostró públicamente su abogada oficial, Margarita Arce. En el documento el consultor dice que el dinero que las autoridades judiciales le secuestraron en su domicilio era en realidad un préstamo para instalarse en Bolivia “mientras se terminaba de concretar el contrato con CAF”, algo que, según el escrito, está “documentado en el correo de su cliente”, y que Cerimedo es, por ahora, asesor del presidente “personal y a modo colaborativo hasta tanto se concrete la contratación como externo con la CAF”.
elDiarioAR consultó al menos a cuatro miembros de la CAF y la respuesta fue la misma: se remitieron a la nota aclaratoria del miércoles. Sin embargo este medio supo que la detención de Cerimedo y la vinculación con el banco de desarrollo continental –que recibe millones de dólares de todos los países para distintas inversiones en obras– tuvo un fuerte impacto interno.
Cerimedo estuvo en contacto con representantes del organismo en reuniones que encabezó el presidente Paz. “Si la CAF hace un acuerdo con una empresa y esa empresa luego contrata a Cerimedo, no lo sabemos”, aclaró un funcionario que conoció a Cerimedo y lo calificó como “un personaje particular”.
A su vez, una fuente gubernamental aseguró a elDiarioAR que Paz le pidió a la CAF armar un contrato de consultoría para poder pagarle a Cerimedo. “No se llegó a firmar el contrato pero está en trámite interno”, recogió este medio sobre esa versión, no confirmada oficialmente.
El nombre de Cerimedo aparece en medios chilenos porque su empresa de marketing Neumen fue contratada para estudios de opinión durante el plebiscito 2020 por empresarios partidarios del Rechazo. Ahí comienza un vínculo que lo acerca a José Antonio Kast y le permite participar en sus campañas electorales: en 2021 Kast llegó a segunda vuelta; en 2025, a La Moneda. Una versión indica que en Chile la CAF habría facilitado la triangulación de contratos de consultoría para pagarle a Cerimedo.
En Brasil, Cerimedo fue indiciado en noviembre de 2024 por la Policía Federal local como integrante del “núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral”, uno de los seis grupos que la investigación sobre el intento golpista de Bolsonaro identificó como responsables de crear el clima que derivó en el asalto a la sede de los Tres Poderes en Brasilia, el 8 de enero de 2023. Se lo acusó de abolición violenta del Estado democrático de derecho, golpe de Estado y organización criminal, por una transmisión en vivo de noviembre de 2022 –vista por más de 400.000 personas– en la que difundió un supuesto análisis sobre fraude en las urnas electrónicas, cuyo contenido fue luego editado y distribuido entre militares y usado como base de un informe del Partido Liberal de Bolsonaro.
Cerimedo fue el único extranjero entre los 37 indiciados por la PF en esa causa. Sin embargo, cuando la Procuraduría General de la República (PGR) presentó en febrero de 2025 la denuncia formal ante la Corte Suprema (STF), no lo incluyó entre los acusados: sostuvo que no había quedado demostrado que supiera que el informe que difundió era falso. Al quedar fuera de esa denuncia, Cerimedo no se convirtió en imputado y no será juzgado por el máximo tribunal brasileño en el marco de esa causa, pese a seguir formalmente indiciado por la Policía Federal.
El caso Cerimedo tiene, además, una derivación en Honduras, donde Cerimedo asesoraba al Partido Nacional y a su candidato presidencial, Nasry Asfura. Tras conocerse su detención en Bolivia, la diputada liberal hondureña Saraí Espinal pidió al Ministerio Público de su país abrir una investigación formal contra Cerimedo por los señalamientos de enriquecimiento ilícito y tentativa de feminicidio, y solicitó además que se investiguen presuntas amenazas contra el excandidato presidencial Salvador Nasralla, la diputada Iroshka Elvir y otros dirigentes liberales.
En Bolivia, el propio Evo Morales había acusado semanas atrás a Cerimedo de operar en su contra durante la campaña de Rodrigo Paz. El expresidente boliviano lo señaló como responsable de una estrategia de desprestigio en su contra y afirmó que, ya en el poder, Cerimedo tenía injerencia directa en el gabinete: “Él decide; ordena quién debe hablar, quién no debe hablar”, sostuvo Morales. También mencionó que Jaime Paz Pereira, el hermano del presidente Paz, trabaja como ejecutivo senior y director de integración transfronteriza en la CAF, con asiento en Bolivia.
El nombre de Cerimedo también apareció en una denuncia del diputado peronista Rodolfo Tailhade, quien lo vinculó con el entramado de lobby que el propio Milei desplegó en Estados Unidos desde su campaña de 2023. Según los documentos que difundió Tailhade –un registro ante el Departamento de Justicia estadounidense bajo la Foreign Agents Registration Act (FARA)--, en septiembre de ese año Milei contrató a la consultora Latin America Advisory Group (LAAG) para hacer lobby con periodistas y grupos de influencia en Washington. El contrato lo firmó, por LAAG, Damian Merlo –a quien Tailhade describió como “el Cerimedo de Bukele”– y, por el lado de Milei, el propio Cerimedo, en su carácter de CEO de la firma Numen.
El acuerdo, según Tailhade, debía vencer el 10 de diciembre de 2023, pero seguiría vigente: el diputado citó como ejemplos la visita a Casa Rosada del presidente de la Heritage Foundation, Kevin Roberts, en marzo de 2025, y la participación de Milei en la gala del Atlantic Council en Nueva York en septiembre de ese año, además de un evento de esa misma entidad en el Palacio Libertad en abril pasado, con el ministro Luis “Toto” Caputo como orador.
Este sábado a la tarde en el perfil de Cerimedo en La Derecha Diario ya su nombre aparecía fuera del medio: solo se lo presentaba como “consultor político”. Si “la izquierda perdió la calle” como él firma en su única nota publicada en su ahora ex medio, él mismo ya perdió la libertad quedando tras las rejas.
MC

El fundador de Infobae asegura en privado que no piensa competir, pero públicamente evita descartarlo y encargó estudios sobre el humor social. Sus reuniones con Milei, sus vínculos transversales y dos convocatorias que reunieron a buena parte del poder alimentan una incógnita que él mismo evita despejar.
El círculo rojo busca un candidato alternativo y acudió en masa a un acto de Daniel Hadad
María Cafferata - Mientras Milei insiste con eliminar las PASO, los los gobernadores huelen debilidad y quieren sacar una ventaja
Daniel Hadad lleva varias semanas enviando señales difíciles de conciliar. El domingo pasado, elDiarioAR contó que había regresado a Miami convencido de que no sería candidato en 2027. A algunos interlocutores les explicó que no pensaba abandonar Infobae, que consideraba incompatible conducir el medio con una carrera electoral y que no imaginaba una aventura presidencial sin partido ni estructura territorial. Pero frente a las cámaras la certeza se vuelve menos categórica. “No descarto ser candidato el año que viene”, dijo recientemente. Y ahora apareció otro dato: mientras transmitía en privado que no competiría, había contratado un equipo para medir el humor de los argentinos.
Hadad parece haberse instalado precisamente en ese margen. Sin presentarse como opositor a Javier Milei, prefiere hablar de un “camino del medio” frente a la polarización, una definición lo suficientemente amplia como para admitir casi cualquier interpretación. Podría tratarse simplemente de la cautela de un empresario periodístico al que empezaron a preguntarle si quiere ser Presidente. Pero sus propios movimientos mantienen abierta la incógnita.
Uno de ellos fue revelado por el propio Infobae. Hadad contrató a un equipo que trabajó con el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani para realizar un estudio de opinión pública en Buenos Aires y otros grandes centros urbanos del país. Según explicó durante su última visita, no buscaba solamente medir intención de voto sino comprender “qué está pasando en la sociedad con respecto a la tristeza y la desesperanza”. “Yo siempre laburo con datos y números”, justificó, según escribió el colega Nacho Girón. La explicación resulta plausible para el dueño de uno de los principales medios del mundo hispanohablante. También se parece bastante a una investigación de mercado político.
La ambigüedad ya había aparecido durante la presentación del documental El Libertador en la Facultad de Derecho de la UBA. El pasado 13 de agosto, Hadad volvió a reunir en un mismo auditorio a figuras provenientes de distintos extremos del arco político, junto con empresarios y representantes del Poder Judicial. Él mismo le agregó, deliberadamente o no, una pincelada electoral. “Curiosamente, de los primeros cuatro presidentes, dos eran periodistas de profesión”, señaló en referencia a Domingo Faustino Sarmiento y Bartolomé Mitre. El auditorio respondió con risas.
Una escena parecida había ocurrido cuatro meses antes, cuando la Universidad Nacional de La Matanza le otorgó el título de Doctor Honoris Causa. También entonces convivieron bajo un mismo techo funcionarios del gobierno de Milei, dirigentes como Sergio Massa o Mauricio Macri, jueces federales, empresarios, periodistas y viejos operadores del poder. Incluso Antonio “Jaime” Stiuso, según distintas fuentes, se movió entre los invitados aunque no apareció en ninguna de las 142 fotografías que después publicó Infobae.
Dos actos de naturaleza muy distinta terminaron ofreciendo una postal parecida: Hadad en el centro y, alrededor suyo, personajes que difícilmente compartirían demasiadas otras reuniones, al menos no públicamente. La red de relaciones construida alrededor suyo durante décadas empezaba así a admitir otra interpretación: ¿qué ocurriría si alguna vez intentara convertir ese capital relacional en poder político?
La pregunta adquiere otra dimensión cuando se observa la amplitud de sus interlocutores. Hadad se reunió con Milei en la Quinta de Olivos, una muestra de su acceso directo al Presidente incluso en medio de las tensiones del Gobierno con el ecosistema mediático. Sus canales, sin embargo, exceden al oficialismo. Cerca suyo niegan de manera tajante que haya visitado recientemente a Cristina Fernández de Kirchner en San José 1111, como se aseguró en algunos medios, aunque distintas fuentes aseguran que ambos sí mantuvieron un encuentro en 2024, antes de la detención de la expresidenta.
En ese entramado aparece también Desiré Cano, una figura de confianza dentro de Infobae con una larga trayectoria vinculada al kirchnerismo. Expareja de Hernán Reibel, la mano derecha comunicacional de Cristina, y con pasado en La Cámpora, Cano también fue jefa de prensa del bloque del Frente para la Victoria y de la Cámara baja, pasó luego por el Grupo Indalo y, durante la gestión del Frente de Todos, por YPF. En octubre de 2025, Hadad la ubicó al frente de una nueva dirección de asuntos públicos dentro de la compañía. Su presencia no demuestra ningún canal entre ambos, pero tampoco resulta indiferente en una trama donde las relaciones suelen atravesar las fronteras políticas. “Daniel no se fija en la ideología de la gente con la que trabaja”, resume alguien que lo conoce de cerca.
Esa transversalidad atraviesa prácticamente toda su biografía. También ayuda a entender su relación personal con Leonardo Scatturice, el empresario radicado durante largo tiempo en Miami que terminó convertido en una figura central del ecosistema de negocios crecido alrededor del gobierno libertario y, especialmente, de Santiago Caputo. El vínculo entre ambos tuvo incluso una dimensión patrimonial: en 2017, Scatturice le compró a Hadad un departamento en el exclusivo Continuum South Beach, en Miami Beach.
Más que cada uno de esos vínculos por separado, lo singular es la facilidad con la que Hadad consiguió preservarlos incluso cuando cambiaban los gobiernos y se modificaban las relaciones de fuerza. Su red nunca dependió enteramente de una administración ni de una familia política. Se fue construyendo por capas, incorporando interlocutores nuevos sin necesariamente desprenderse de los anteriores. Esa elasticidad, indispensable para alguien que hizo del acceso a la información una parte central de su negocio, explica también por qué su figura resulta difícil de ubicar dentro del mapa político convencional.
La paradoja es que aquello que hoy podría volver atractiva una eventual candidatura constituye también uno de sus principales obstáculos. Hadad acumuló poder precisamente porque durante décadas pudo hablar con todos sin tener que pertenecer del todo a ninguno. Una aventura electoral lo obligaría a abandonar esa posición. Tal vez por eso medir, escuchar y dejar correr su nombre resulte, por ahora, bastante menos costoso que dar el paso siguiente.
Puede que finalmente no haya candidatura. Incluso es posible que hoy esté convencido de que no la habrá. Pero reducir todo a una fantasía construida por terceros tampoco alcanza para explicar sus movimientos. Hay algo de su propia trayectoria condensado en esa indefinición. Durante años fue la oveja negra que buscaba entrar en los salones del poder. Dos décadas después, esos mismos salones parecen reunirse alrededor suyo. La incógnita para 2027 ya no es solamente si Hadad quiere ser candidato, sino cuánto tiempo podrá seguir explorando esa posibilidad sin admitir del todo que la está explorando.
PL/MG

Los petroleros Rey, Manzano, Galuccio y Mindlin avanzan a la par de las multinacionales Chevron, Thiel y Continental Resources. Entre las mineras lideran las extranjeras: Eramet, BHP Lundin, Glencore, Ganfeng y Rio Tinto. Otros empresarios locales y firmas foráneas que crecen: los Neuss, Brito, el Galicia, Clarín, Visa y Tether.
Negacionismo económico de Milei, top 20 en exportación de petróleo y éxodo industrial a Brasil
Argentina se encamina a entrar este año en el top 20 de exportación de petróleo, por encima de Colombia, y a partir de 2027 con el futuro oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en funcionamiento quizás supere a finales de la década a México (puesto 16) y Venezuela (17). En 2026 aspira a convertirse en el segundo exportador de litio, sólo por detrás de Australia, pero por arriba de Chile y China. Por ahora sólo una pequeña mina produce cobre, en Jujuy, pero sueña con entrar al top 10 exportador del mineral en 2035. Son todos resultados de políticas de gobiernos anteriores, pero también del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), con sus rebajas extraordinarias de impuestos y aranceles a la importación, con su cesión inédita de soberanía en los eventuales litigios, y gracias a la relajación de la ley que antes protegía a los glaciares.
Con ese salto en los hidrocarburos y la minería se va configurando una nueva burguesía empresaria, en parte nacional y en parte extranjera. Para identificar los rostros de esos ganadores, se pueden identificar, por un lado, las principales fusiones y adquisiciones (M&A, como se las llama en inglés) en dos años de gobierno de Javier Milei. Por otro, los ganadores de las privatizaciones que por ahora se han concretado. Y, finalmente, las mayores inversiones previstas en el RIGI.
El director de fusiones y adquisiciones de la consultora norteamericana KPMG en Argentina, Ramiro Isaac, elaboró un informe para elDiarioAR sobre las principales compras entre 2024 y 2026. “2024 marcó un punto de inflexión para el mercado argentino de M&A. En un contexto de políticas pro mercado, la actividad registró un crecimiento del 39% respecto de 2023, alcanzando el nivel más alto desde 2019. Se observó una mayor participación de compradores locales respecto de años anteriores, una dinámica habitual en etapas de transición donde dichos actores suelen mostrar una mejor capacidad para interpretar y anticipar los ciclos económicos locales”, comenta Isaac. Ese año se concretaron las siguientes operaciones:
“Durante 2025, el contexto local continuó condicionado por la incertidumbre originada por el proceso electoral de medio término. Sin embargo, grandes transacciones llevaron a un incremento interanual del 63% en el valor agregado de las operaciones anunciadas”, recuerda el ejecutivo de KPMG. En 2025 se materializaron las siguientes compras:
“Durante el primer semestre de 2026, la actividad se ubicó por debajo de los niveles alcanzados durante el mismo periodo de 2025”, admite Isaac. Estas fueron las operaciones registradas:
En la segunda mitad del año, la estatal YPF ya concretó la venta de Metrogas a Edenor, la eléctrica de Manzano, Vila y Mauricio Filiberti, por US$780 millones. No se descarta que juntos se presenten en la privatización de AySA, de modo de controlar así la mitad de la distribución de luz y el total del gas y el agua en la capital y sus alrededores. El Gobierno aspira a recaudar US$500 millones por la empresa de agua potable y cloacas de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
Nuevas inversiones se sumaron esta semana a Vaca Muerta. El norteamericano Thiel Macro, el fondo del nuevo vecino palermitano Peter Thiel, compró el 1% de Vista en la bolsa por US$76 millones. Harold Hamm, uno de los pioneros del fracking estadounidense, compró con su empresa Continental Resources el 50% de Phoenix Global Resources, de Manzano.
Otras privatizaciones resonantes han sido las cuatro centrales hidroeléctricas de la región patagónica del Comahue: Central Puerto, de Guillermo Reca, los Miguens Bemberg y Eduardo Escasany, retuvo Piedra del Águila por US$245 millones, Manuel Santos Uribelarrea se quedó con El Chocón por US$235 millones y Edison, con Alicurá y Cerros Colorados, por US$226 millones. La hidrovía del río Paraná fue concesionada al anterior gestor, la belga Jan de Nul, pero ahora en sociedad con Servimagnus, de la familia Román, mientras que los ferrocarriles de carga Belgrano, San Martín y Urquiza serán disputados por el Grupo México contra un consorcio de cerealeras (Aceitera General Deheza, AGD, de Roberto Urquía; las norteamericanas Bunge y Cargill, la neerlandesa LDC y la cooperativa ACA.
El Observatorio RIGI, que integran diversas organizaciones no gubernamentales, señala que el 43% de las inversiones comprometidas son en petróleo, el 24% en cobre, el 17% en gas y el 10% en litio. En cuanto a la minería, los mayores compromisos de inversión corresponden a:
En cuanto a hidrocarburos, YPF promete US$28.777 millones; la norteamericana Chevron, US$14.214 millones; Pluspetrol, US$12.654 millones y Pampa, de Mindlin, US$10.379 millones. Pese a tantos anuncios, la inversión cae 7% en lo que va del año, según mide la consultora de Orlando Ferreres. “Normalmente sería del 21% del PBI, o sea un poco más de US$ 100.000 millones, pero ahora está alrededor de 14% del PBI, es decir, US$ 75.000 millones”, explica Ferreres. “Todos los RIGI dan un flujo de US$ 5.500 millones por año. Es decir es muy poco lo que se obtiene con los diferentes RIGI en relación a la inversión bruta total. Es un buen mecanismo, pero el que tiene capital le cuesta invertirlo ahora, cuando falta algo más de un año para las elecciones”, reflexiona Ferreres.
Más allá de las promesas de inversión, el Observatorio del RIGI, que nuclea a organizaciones como FARN, CELS y ETFE, entre otras, lanza las siguientes advertencias sobre el régimen:
AR/MG

El Gobierno insiste con eliminar las PASO, pero sus propios aliados aseguran que la discusión electoral todavía no llegó a la mesa de negociación. Los gobernadores perciben un Milei más débil, aunque todavía competitivo, y empiezan a cobrar más caro su acompañamiento. El auge del ningunismo y el desencanto.
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“¿De qué habla? Cómo lo extrañamos a Adorni. El Gobierno está cambiando, está débil, y no lo ven”, se ríe, incrédulo, un referente norteño, aliado de Javier Milei, mientras observa en la televisión al vocero Adrián Ravier, quien acaba de decir que el Gobierno se imagina ganando en primera vuelta en 2027. El senador del norte mira encuestas, las mismas que le llegan a su gobernador, que viene de reunirse con Diego Santilli para negociar un régimen de zonas cálidas, y el cálculo no le da: la caída del voto joven, la pérdida de expectativas futuras y la ausencia de respuestas para dramas emergentes –como el de los endeudados– muestran un Milei debilitado y, por lo tanto, susceptible a la negociación.
Los gobernadores le soltaron la mano a Milei con el capítulo de extranjerización de las tierras, pero ahora se preparan para volver a alinearse detrás suyo. Ninguno tiene mucho interés en sumarse al frente anti Milei que propone el peronismo en el Congreso, sino que prefieren aprovechar la debilidad del oficialismo de otra manera: acumulando lo más posible para desdoblar y asegurar el pago chico. La semana que viene se debatirá, en Diputados, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el nuevo régimen de Inocencia Fiscal y la gran mayoría de los mandatarios radicales y “peronistas M” votarán a favor.
El Gobierno identifica que comenzó la etapa pre electoral y que, a partir de ahora, los aliados buscarán arrancarles más que promesas a cambio de su apoyo en el Congreso. Hablan de ir “ley por ley” y negocian zonas cálidas a cambio de votos para reducir las zonas frías: una dinámica que Patricia Bullrich ya empezó a cuestionar en las reuniones de la mesa política. “La estrategia no es buena. Conseguís a los del norte para zonas frías pero perdés a los radicales, que se te enojan y son la base de tus votos en el Senado. No sirve”, se queja la senadora, en privado.
Bullrich también desconfía de los números optimistas del Gobierno, que trabaja sobre la premisa de que Milei, si la oposición está lo suficientemente atomizada, puede ganar en primera vuelta. La ex ministra observa que las encuestas dan un escenario de paridad con una leve ventaja para la oposición y se pregunta, puertas adentro, de qué sirve empujar la eliminación de las PASO si las chances de ganar en primera vuelta son lejanas. Tal vez es por eso que nadie en el Gobierno le pidió aún que abriera las comisiones para empezar a debatir la reforma electoral en el Senado: ni los funcionarios están empujando el tema.
La ex ministra no es la única que advierte que el discurso sobre la eliminación de las PASO es, por ahora, solo eso: discurso. “Con nosotros no habló nadie”, admite una dirigenta salteña, que responde a Gustavo Sáenz. En Catamarca, a donde Santilli viajó la última semana para reunirse con Raúl Jalil y Elías Suárez, advierten lo mismo. “Nadie viene a hablarnos del tema. Milei jode con que no quiere las PASO, pero en el fondo las quiere. Es maniqueo y necesita tener enfrente a alguien a quien decirle zurdo y expropiador, necesita que Kicillof gane esa interna”, desliza un operador catamarqueño, que insiste en que la negociación de Milei con los gobernadores “está pasando por otro lado”.
En Casa Rosada aseguran, en cambio, que son los hermanos Milei quienes quieren eliminar las PASO. Karina quiere atomizar al peronismo, quitarle la posibilidad de resolver sus peleas a través de una interna, y forzar a los aliados a ir detrás de una sola lista de derecha que confeccionará ella y los Menem en cada territorio. Y Milei, mientras tanto, quiere ahorrarse el costo fiscal y evitar un adelantamiento de la campaña que le desestabilice la macro.
Los gobernadores, sin embargo, no les creen. En el último mes, aseguran, ni Santilli ni los primos Menem se han acercado con propuestas concretas para eliminar las PASO. Muchas provincias –como las radicales, Chaco y Corrientes, las del PRO, Entre Ríos y CABA, y varias peronistas, como Salta– buscan cerrar acuerdos políticos que deriven en una alianza electoral o una confrontación simulada. Es decir, el compromiso de que LLA pondrá un candidato débil y que Milei no viajará a la provincia a posicionar a otro candidato a gobernador. Pero de las PASO, insisten, ya casi nadie habla.
“Si estuviéramos ganando por 30 puntos los gobernadores estarían corriendo a cerrar con nosotros. Pero eso no está pasando”, confiesa, en voz baja, una importante voz del Gobierno.
Aunque el Presidente lo niegue, la caída de los ingresos y la baja del consumo son motivos de preocupación en La Libertad Avanza. Casi ninguno se anima a contradecir en público a Milei, aunque algunos, como Bullrich, ya comenzaron a repetir el discurso del establishment económico de que la macro ordenada es positiva pero que si la micro no acompaña no alcanza. “Algo en diciembre se va a tener que hacer, algo de plata se va a tener que poner”, desliza un armador libertario que advierte que, en su provincia, los números le dan bien a Milei, pero no así en el resto del país.
En la mayoría de los sondeos que circulan los despachos opositores y oficialistas se vislumbra una tendencia a la baja del Gobierno, que mantiene su competitividad electoral pero que no logra recuperarse de la caída post escándalo Adorni en abril. Uno de los motivos es el derrumbe de las expectativas futuras de los jóvenes, un sector que fue clave para catapultar a Milei a la presidencia en 2023.
“Los dos primeros años de Gobierno, el oficialismo logró abrir un sentido de futuro. La gente acompañó el ajuste con un sentido del futuro muy consolidado, pero eso hoy está en retracción”, analiza la consultora Shila Vilker, directora de la consultora TresPuntoZero. Según un último informe, las expectativas sobre el futuro de la economía no pararon de caer desde abril de este año. El 76,8% de los encuestados percibe que actualmente hay una crisis económica, con el dato sobresaliente de que es algo que opinan particularmente el 70% de los jóvenes de 16 a 29 años.
El 63% cree que Milei no podrá revertir la situación económica y, además, la mitad de los encuestados advierte que empeoraron sus expectativas respecto al futuro de la economía. Solo el 20% de los consultados respondió que sus expectativas mejoraron.
Este desencanto sobre la realidad económica se traduce, según un informe del Observatorio Pulsar de la UBA, en el auge de algo que llaman “ningunismo”. Es decir, el no sentirse identificado con ninguno de los espacios políticos existentes, ni peronistas ni libertarios, ni del PRO o de la izquierda. Según el estudio, el 42% de los argentinos asegura no sentirse identificado por ninguna de las propuestas electorales existentes. En 2024, sólo el 25% de la población aseguraba no simpatizar con ningún partido político.
En el último año, todos los espacios políticos perdieron adherentes. Pero ninguno tantos como LLA y Juntos Por el Cambio, en donde el estudio aglutina al PRO y a la UCR. “El primer perjudicado por el crecimiento del ningunismo es la oferta política que hasta ahora centralizaba el electorado no peronista, que es LLA. Hay una retracción de quienes se sienten identificados con LLA. Lo mismo sucede con JxC, que hoy es menos del 10%. Hay una transferencia de estas identidades hacia el ningunismo”, explica el analista político que coordinó el estudio, Facundo Cruz.
Según advierte Cruz, el mayor beneficiado por este crecimiento es el peronismo. Por dos motivos: porque es quien más mantiene su base de votantes –que representa un cuarto de la sociedad–, pero fundamentalmente porque Milei está perdiendo a sus votantes originales que lo llevaron a la presidencia en 2023. El espacio que más crece, el centro político, todavía está a la espera de una propuesta competitiva y nítida. Mientras esa propuesta no aparezca, las chances de que la polarización vuelva a adueñarse de la dinámica electoral comienzan a crecer a medida que se acerca 2027.
Pese a la caída de la intención de voto al oficialismo, sin embargo, todas las encuestas muestran a un Milei competitivo, con una base de votantes que equipara a la del peronismo. Incluso en su peor momento, Milei juega con una ventaja: la ausencia de una oferta opositora unificada y organizada.
MCM/MG